sábado, 24 de marzo de 2012

Reunión del Domingo 25/3


En un día y horario especial, pasado el 24 de marzo, en nuestro nuevo encuentro, estaremos viendo:


Aquellos escritores destacados de la dictadura, por su contenido social, por sus historias, aquellos escritores que aún no saben dónde están, los que se saben qué fue de sus vidas, los que quisieron denunciar qué estaba pasando, entre ellos:  
Juan Gelman, Néstor Perlongher, Haroldo Conti, Roberto Santoro, Héctor G. Oesterheld, Bustos, Rodolfo Walsh entre otros...





¿Opiniones? ¿Críticas? ¿Comentarios del material en general? 

¡Bienvenido sea!  :) 

jueves, 22 de marzo de 2012

Crónica de la ciudad de Buenos Aires



A mediados de 1984, viajé al río de la Plata.
Hacía once años que faltaba de Montevideo; hacía ocho años que faltaba de Buenos Aires. De Montevideo me había marchado porque no me gusta estar preso; de Buenos Aires, porque no me gusta estar muerto. Pero ya en 1984 la dictadura militar argentina se había ido, dejando a su paso un imborrable rastro de sangre y mugre, y la dictadura militar uruguaya se estaba yendo.
Yo acababa de llegar a Buenos Aires. No había avisado a los amigos. Quería que los encuentros ocurrieran sin hacerlos. Un periodista de la televisión holandesa, que me había acompañado en el viaje, me estaba entrevistando frente a la puerta de la que había sido mi casa. El periodista me preguntó qué se había hecho de un cuadro que yo tenía en mi casa, la pintura de un puerto para llegar y no para marcharse, un puerto para decir hola y no adiós, y yo empecé a contestarle con la mirada clavada en el ojo rojo de la cámara. Le dije que no sabía adónde había ido a parar ese cuadro, ni adónde había ido a para su autor, el negro Emilio, Emilio Casablanca: el cuadro y Emilio se me habían perdido en la niebla, como tantas otras gentes y cosas tragadas por aquellos años de terror y lejanía. Mientras yo hablaba, advertí que una sombra venía caminando por detrás de la cámara y se quedaba a un costado, esperando. Cuando terminé, y el ojo rojo de la cámara se apagó, moví la cabeza y lo vi. En aquella ciudad de trece millones de habitantes, el negro Emilio había llegado hasta esa esquina, por pura casualidad, o como se llame eso, y estaba en aquel preciso lugar en el instante preciso. Nos abrazamos bailando, y después de mucho abrazo Emilio me contó que hacía dos semanas que venía soñando que yo volvía, noche tras noche, y que ahora no lo podía creer.Y no lo creyó. Esa noche me llamó por teléfono al hotel y me preguntó si yo no era sueño o borrachera.
 



Eduardo Galeano.                 
                                                                                                                                                               La Rufiana Melancólica

martes, 13 de marzo de 2012

Reunión del Viernes 16/3


Para el próximo viernes en nuestro nuevo encuentro, estaremos viendo:



M I C R O R R E L A T O S.  Repasaremos este curioso estilo de escritura, que muchos de los grandes escritores como Hemingway y Borges utilizaron, junto con su respectivo análisis!





¿Opiniones? ¿Críticas? ¿Comentarios del material en general? 

¡Bienvenido sea!  :) 

lunes, 12 de marzo de 2012




Cuando te alaben llamándote bella, o te humillen llamándote fea, no escuches a nadie. 
Sólo quieren encerrarte en el espejo de una soledad diferente. 
Debes vivir, no debes agradar, la belleza está en la vida. 
Cuando te leen Caperucita Roja, te quieren mostrar el miedo de escoger por tí misma el camino. 
Estate atenta, niña. 
Los verdaderos lobos son todos aquellos que matarán tu libertad.
Cuando te leen Blancanieves es para convertirte en sirvienta, aunque sea de un hombre tonto y enano. Rebélate, niña!
Es humillante servir si no es un gesto recíproco.
Cuando te lean la Bella durmiente te están inyectando un potente veneno para frenar tus ideas
No te duermas, niña.
O cuando seas mayor, un hombre sin muchos problemas será dueño de tu cerebro. 
Tu inteligencia les da miedo, por eso te llaman tonta.
Pero, cuando te dicen que eres inteligente, no te fíes demasiado,
quizás intentan que aceptes sus posturas interesadas.
Cuando te dicen que eres dulce y buena, quieren decir que te tienen en el bolsillo y controlan los latidos de tu corazón. 
Ponte en guardia
¿Eres dulce o te han domesticado? 
Cuando te dicen que eres pulida y ordenada, estas ya enmohecida.
Pobre niña!
Han hecho de ti una estatuita que no se ensucia porque no se mueve.
Te enseñarán a vivir triste.
Prueba la locura.
El dolor es una realidad que se debe afrontar cuando se presenta, no un valor sobre el cual edificar la vida. 
Sobre nuestras rentas infelices demasiados hombres han vivido de renta. 
La felicidad es el mayor desafío. 
¿Quién cree ya que es una utopía?


Moira Sonpotss

¿Qué sos Nicaragua? por Gioconda Belli

¿Qué sos
sino un triangulito de tierra
perdido en la mitad del mundo?

¿Qué sos
sino un vuelo de pájaros
guardabarrancos
cenzontles
colibríes?


¿Qué sos
sino un ruido de ríos
llevándose las piedras pulidas y brillantes
dejando pisadas de agua por los montes?


¿Qué sos
sino pechos de mujer hechos de tierra,
lisos, puntudos y amenazantes?


¿Qué sos
sino cantar de hojas en árboles gigantes
verdes, enmarañados y llenos de palomas?


¿Qué sos?
sino dolor y polvo y gritos en la tarde,
-"gritos de mujeres, como de parto"-?


¿Qué sos
sino puño crispado y bala en boca?


¿Qué sos, Nicaragua
para dolerme tanto?


                                                                   La Rufiana Melancólica 

viernes, 9 de marzo de 2012

Dame, Llama Invisible, Espada Fría de Octavio Paz

Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,
oh mundo seco,
oh mundo desangrado,
para acabar con todo.
Arde, sombrío, arde sin llamas,
apagado y ardiente,
ceniza y piedra viva,
desierto sin orillas.
Arde en el vasto cielo, laja y nube,
bajo la ciega luz que se desploma
entre estériles peñas.
Arde en la soledad que nos deshace,
tierra de piedra ardiente,
de raíces heladas y sedientas.
Arde, furor oculto,
ceniza que enloquece,
arde invisible, arde
como el mar impotente engendra nubes,
olas como el rencor y espumas pétreas.
Entre mis huesos delirantes, arde;
arde dentro del aire hueco,
horno invisible y puro;
arde como arde el tiempo,
como camina el tiempo entre la muerte,
con sus mismas pisadas y su aliento;
arde como la soledad que te devora,
arde en ti mismo, ardor sin llama,
soledad sin imagen, sed sin labios.
Para acabar con todo,
oh mundo seco,
para acabar con todo.


Ophelia.

jueves, 8 de marzo de 2012

"Dolor" Alfonsina Storni


Quisiera esta tarde divina de octubre 
pasear por la orilla lejana del mar; 
que la arena de oro, y las aguas verdes, 
y los cielos puros me vieran pasar. 

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, 
como una romana, para concordar 
con las grandes olas, y las rocas muertas 
y las anchas playas que ciñen el mar. 

Con el paso lento, y los ojos fríos 
y la boca muda, dejarme llevar; 
ver cómo se rompen las olas azules 
contra los granitos y no parpadear; 
ver cómo las aves rapaces se comen 
los peces pequeños y no despertar; 
pensar que pudieran las frágiles barcas 
hundirse en las aguas y no suspirar; 
ver que se adelanta, la garganta al aire, 
el hombre más bello, no desear amar... 

Perder la mirada, distraídamente, 
perderla y que nunca la vuelva a encontrar: 
y, figura erguida, entre cielo y playa, 
sentirme el olvido perenne del mar.

Aleksei.
"Crepúsculo incesante y candente lleno de espectros y sombras resentidas porque la tarde fue seducida por aquel desvanecimiento infame conducido a través del insondable amanecer..."